(En Festival Internacional Cervantino, donde nadie domina a nadie y todos gozan de sus fantasias)
Estamos matando por amor.
Últimamente la vida parece más corta.
La guitarra sonaba como si estuviera feliz.
Era el momento perfecto, para vernos la cara
y demostrar que seguimos aquí, seguimos viviendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario