jueves, diciembre 31

Nos vino a la mente la explosión del universo.
Luego se nos vino abajo el mundo y las piernas no nos soportaron la presión. Fué entonces cuando del cielo rogábamos por más, pedíamos aventuras y un par de canciones viejas, y recuerdo que un par de veces con voz grave y sacu
dida, gritábamos insaciables a la libertad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario