PABLO
Pablo se bebe un té por la mañana y aún siente bien.
Pablo sale a pasear cuando no tiene mucho que hacer.
Y tal vez parece que ya no le gusta pensar en sí mismo.Ha encontrado maneras de entenderse como la soledad.
Muy poco le interesa defenderse de cualquier enemigo.
Permanece callado, pero extraña la vida en su color rojo.
Cientos de veces le necesita, le necesita tanto que no sabe
ni porqué, aún cuando sabe que no esta, y que no estará.
Se mece en su cuna, creando lo que vence es la brutalidad.
Ya no toma café cuando apetece, si no cuando lo necesita.
Dejó la historia con el sexo atrás, para perderse sin él.
Es el sinónimo de una mentira donde sólo pocos se lastiman
y más bien es sólo él y nadie más que el y sus hazañas.
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