viernes, mayo 14


Es increíble, y también insoportable, esa manía que tengo por pensar más de lo debido y más de lo contrario, ha quedado establecido que la mente no controla el corazón, pero sin ella el corazón no sería más que un tonto suicida que es partidario del amor. Un guerrero más de grandes batallas con las que no cuenta nadie, y a las que nadie agradece por luchar. Tal vez algún día podré tener un poco más de llama de lo que alguna vez llamaron fuego.

No hay comentarios:

Publicar un comentario