No me imagino entradas sin sálidas. Es inconcebible entender un punto en el cuál ni siquiera estas ubicada. Pero tal vez por la tarde, con todo el té que me bebo, podría comenzar a decir, que llevo años sin entender una particula de mis átomos, que llevo meses tratando de llevar esta codependencia a un lugar dónde todos se ocupen de sí y yo lo haga de mí.
Otras veces por la tarde, sólo me pongo a tararear lo que nunca he escuchado cantar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario