
Él tocaba el piano.
Deseaba marcharse lejos y entonces prendía el cielo.
Pretendía entender las grandes notas.
Y parecía tener siempre algo en mente.
Otra noche que para ella no terminaba.
El día más esclarecía y siempre reía igual.
Se sentaba con su pincel a describir todo lo que sentía...
en aquel rojo cenizo.
Eran dos personas convirtiéndose en una.
Estaban llenándose de lo que les faltaba.
Serían posiblemente, amantes para toda la vida.
Deseaba marcharse lejos y entonces prendía el cielo.
Pretendía entender las grandes notas.
Y parecía tener siempre algo en mente.
Otra noche que para ella no terminaba.
El día más esclarecía y siempre reía igual.
Se sentaba con su pincel a describir todo lo que sentía...
en aquel rojo cenizo.
Eran dos personas convirtiéndose en una.
Estaban llenándose de lo que les faltaba.
Serían posiblemente, amantes para toda la vida.
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